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7 Técnicas para controlar la ansiedad

7 Técnicas para controlar la ansiedad





Autor:José Javier Lombardo López

Publicado el 12 de Marzo de 2016



La ansiedad y la angustia, junto a los estados alterados de ánimo como la depresión, es uno de los males que azota la sociedad moderna hoy día. Se caracteriza por síntomas psicológicos como nerviosismo, preocupación extrema y miedo, y por síntomas fisiológicos como la sensación de actividad excesiva, de encontrarse acelerado, molestias estomacales, pálpitos e incluso mareos o sensación de muerte.

La mayor parte de estos síntomas responden a una activación del Sistema Nervioso, a un conjunto de reacciones fisiológicas, provocadas, a primera vista, por circunstancias externas, que encaminan a nuestro cuerpo a reaccionar de ese modo.

En mayor o menor medida, todos hemos sufrido las consecuencias devastadoras de la ansiedad en nuestro sistema nervioso. Cuando discutimos con alguien, cuando nos enfrentamos a una situación estresante en el trabajo, a problemas económicos, a una ruptura sentimental, etc...Ante estas situaciones, aumenta el ritmo cardíaco, la presión arterial también se ve incrementada, el cuerpo se prepara ante una amenaza real, como describo con más detalle en el artículo miedo. Cuando el cuerpo reacciona ante la realidad de esta forma, de manera continuada, antes o después pueden aparecer los síntomas patológicos de la ansiedad.

Parece claro entonces que la ansiedad surge como reacción a las circunstancias que nos rodean. De hecho solemos señalar a nuestras actividades diarias como estímulos que desencadenan la ansiedad. Hemos podido tener una semana muy mala en el trabajo, con problemas con los clientes, el jefe pidiendo milagros, los compañeros poniendo zancadillas. Además, si los niños han estado enfermos y hemos dormido poco, la situación se agrava…

No obstante, hay un detalle en el que no nos paramos habitualmente. Hay personas que ante situaciones estresantes reaccionan de formas muy distintas. Unas se agobian sobremanera y otras reaccionan de manera más calmada y resolutiva. Si son las circunstancias las que provocan las reacciones de ansiedad, todos deberíamos reaccionar en la misma línea, aun con pequeñas diferencias individuales.

¿Por qué sucede esto?

¿Por qué hay personas con mayor tendencia a sufrir crisis de ansiedad que otras?

Las hay porque entre las circunstancias externas y la reacción de nuestro cuerpo, hay un filtro intermedio, nuestro cerebro. Nuestro cerebro es el que evalúa las situaciones y aprende a reaccionar. Por eso hay personas, que con su manera de afrontar la vida han aprendido a interpretar las situaciones de un modo diferente a otras. Nosotros podemos controlar la ansiedad a partir de educar a nuestro cerebro de tal modo que los síntomas de la ansiedad disminuyan, no sólo ante épocas con mucho trabajo y difíciles de llevar, sino durante cada día y en cada momento, previniendo la ansiedad y sus consecuencias.

Desencadenantes de la ansiedad:

  • Problemas familiares
  • Problemas económicos
  • Problemas de salud
  • Pérdida del empleo
  • Separación
  • Fatiga
  • Falta de sueño
  • Frustración


Hay muchos más, tantos como queramos, pero estos son una buena muestra. Estas circunstancias externas desencadenan una reacciones a nivel psicológico que se manifiestan a modo de síntomas de ansiedad. ¿Cual es el vehículo que hace posible esto?

Nuestro pensamiento.

Nuestro pensamiento es el vehículo que anticipa las expectativas que nos hemos creado respecto a una situación. Es el que nos lleva de atrás hacia adelante y de adelante hacia atrás en el tiempo imaginado, figurado, el tiempo que no ha pasado. Por lo tanto si conseguimos controlar nuestro pensamiento, aunque sea un poco, y no dejamos que él nos controle a nosotros, estaremos dando un paso de gigante.


Técnicas para controlar la ansiedad:

1- Cree en ti mismo.

Tú tienes la capacidad de controlar tu vida, incluyendo la capacidad de afrontar las situaciones más difíciles. No te nieges esa capacidad recurriendo a fármacos. Tú puedes superarlo por ti mismo.

2- Realiza ejercicio de manera habitual.

Todo el exceso de energía provocado por la activación fisiológica del sistema nervioso necesita salida. Si haces ejercicio, una parte de esa energía la quemarás, y ayudará a disminuir los síntomas ansiosos.

3- Realiza alguna técnica de meditación tradicional diariamente.

También puedes seguir técnicas como el Mindfullness. Te ayudarán a controlar el pensamiento y la charla interna. Utilílizalas como apoyo para estar todo el día centrado en lo que estás haciendo en cada momento, evitando que el pensamiento te lleve de un sitio a otro continuamente.

4- Céntrate en la tarea que estés realizando en cada momento.

No dejes que tu cerebro esté divagando de una idea a otra. Vuelve a la realidad cada vez que te encuentres pensando en algo que no es la tarea que tienes delante.

5- No anticipes los resultados de las situaciones.

Evita las expectativas sobre el futuro. Vive cada situación como si fuese única porque no se va a volver a repetir.

6- Valora lo importante en tu vida.

Conéctate con tu interior y siente qué es lo más importante para ti. Olvídate de lo que es importante según la sociedad. Siente lo que es importante para ti.

7- No te compares con nadie y no juzgues a nadie. Sobre todo no te juzgues a ti mismo.